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PUERTOS.-CULEBRON GALLEGO.- SUPERLANGOSTEIRA.-

El puerto exterior, un enredo político y burocrático El proceso político y administrativo para la aprobación y construcción del puerto exterior de A Coruña en punta Langosteira, en el municipio de Arteixo, es cada vez más esperpéntico y surrealista, con situaciones que a lo único que contribuyen es a provocar la perplejidad de los ciudadanos, incapaces de comprender los inesperados y sorprendentes giros que se producen cada día para la ejecución de una infraestructura portuaria considerada de interés general del Estado y que ya se ha convertido en un folletín burocrático, cuyo desenlace es imprevisible. El último episodio lo constituye el anuncio de una manifestación en diciembre por parte de 18 entidades vecinales, ciudadanas y empresariales en defensa de la construcción del puerto exterior, que ha provocado una división en el movimiento vecinal y un enfrentamiento con el PSOE de A Coruña, presidido por el teniente de alcalde de la ciudad, Javier Losada. Si de algo ha servido el anuncio de esta movilización social es para añadir aún más confusión al proyecto del puerto exterior, una obra presupuestada en más de 600 millones de euros, la mayor licitación pública prevista este año en España, con una dudosa viabilidad técnica y financiera, según los datos expuestos por el propio Ministerio de Fomento. El PSOE acusa a los convocantes de la manifestación de servir a los intereses del PP, partido que ya ha anunciado que no acudirá a la concentración y mientras el BNG guarda silencio CCOO insta al alcalde Francisco Vázquez a presidir la marcha. Por su parte las asociaciones vecinales coruñesas se reprochan el uso partidista de la cita prevista para diciembre. Este lío no es nuevo ya que durante los últimos dos meses ha habido suficientes precedentes como para volver loco a quienes esperan algo de cordura, coherencia y transparencia en un proyecto que se prevé financiar, en parte, con la venta de más de 400.000 metros cuadrados en los muelles para construir viviendas. En los dos últimos meses el alcalde de A Coruña ha dado las gracias a Fomento por su compromiso con el puerto exterior, después se irritó con el Ministerio porque condicionó en el consejo de administración de la Autoridad Portuaria la adjudicación de la obra a que se aprobaran los fondos europeos necesarios para su construcción lo que cuestionaba el compromiso inicial, luego anunció que el puerto exterior se podía adjudicar aun con estas salvedades y al final reconoció que las condiciones impuestas por los representantes del Estado son de sentido común. ¿En qué quedamos? La actitud mantenida por el alcalde de A Coruña no sólo ha sido confusa sino que además ha tratado de ocultar información a la opinión pública. Es difícil de explicar los motivos por los cuales Francisco Vázquez guarda con celo y en secreto el acuerdo firmado el 4 de octubre con la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, que modifica el acuerdo rubricado en febrero con el entonces ministro Francisco Álvarez-Cascos. La reordenación y los nuevos usos que se pretende dar a los 400.000 metros cuadrados de los terrenos portuarios con los cuales se financiará una parte del puerto exterior supone la mayor operación urbanística de la ciudad. El secretismo con el que se guarda el convenio sólo contribuye a fomentar las sospechas de que tras la operación se esconde una gran especulación inmobiliaria. El enredo se complica más cuando además se produce un conflicto de competencias sobre el destino de los terrenos desafectados en los muelles, en donde, según la legislación gallega, sólo se pueden levantar pisos de protección oficial. ¿De dónde saldrá entonces el dinero para financiar el puerto exterior si la UE no concede la subvenciones, el Gobierno no asume el coste y el beneficio por la venta de los muelles no es el esperado? Si de algo no hay duda es de los engaños públicos a la ciudadanía al prometer un puerto exterior cuya construcción presenta serias dudas sobre su viabilidad económica y financiera. EL MINISTERIO Y EL GOBIERNO GALLEGO ARGUMENTAN QUE NO SE PUEDE FIRMAR EL CONTRATO CON LA CONSTRUCTORA SIN TENER EL DINERO Fomento y Xunta admiten que no se contratará el puerto sin financiación Consejo de administración del Puerto que iba a adjudicar las obras del puerto exterior el pasado 4 de noviembre. / fran martínez El PP exige al Ejecutivo central que garantice que la obra se pagará con “fondos propios o de cohesión” para poder adjudicar los trabajos. S. Vizoso.A Coruña El Ministerio de Fomento y la Xunta ya coinciden en algo sobre el puerto exterior: las obras no se podrán contratar si la financiación no está garantizada. Fuentes de la Consellería de Política Territorial han confirmado a este periódico que si el Gobierno central no pone sobre la mesa el dinero para pagar la nueva dársena, el Puerto no podrá firmar el contrato con la constructora a la que se encargue la ejecución de los trabajos. El departamento ministerial que dirige Magdalena Álvarez ya apuntó en octubre que las obras del puerto exterior no podrían contratarse hasta que su financiación no estuviese garantizada. Un portavoz oficial de Fomento justificó así el polémico voto condicionado de los representantes del Gobierno central en el consejo de administración del Puerto, una postura que llevó a su presidente, Guillermo Grandío, a posponer la adjudicación del proyecto. Los vocales de la Administración que se sientan en el órgano de gobierno de la Autoridad Portuaria apoyan que se encarguen los trabajos a una constructora, pero con la condición de que haya fondos para financiarlos, una postura que ha provocado las críticas de la Xunta. Para desbloquear la tramitación de la nueva dársena, tanto el Gobierno gallego como el PP exigen al Ministerio de Fomento que garantice la existencia de fondos para el proyecto, cuyo presupuesto depende de una subvención de la Unión Europea que ni siquiera ha sido solicitada. Los populares ya han presentado iniciativas parlamentarias tanto en la Cámara gallega -con el apoyo del Bloque- como en el Congreso para que el Gobierno retire su voto condicionado a la adjudicación de las obras y garantice la financiación del proyecto con dinero de las arcas del Estado o con fondos de cohesión de la UE. Sólo así, sostiene el PP, se podrán contratar los trabajos e iniciar su ejecución. El presidente del Puerto tenía previsto colocar la primera piedra en punta Langosteira antes de fin de año. “No se puede contratar la obra si no se garantiza su financiación. Es de sentido común”, sostiene el portavoz del PP en el Parlamento gallego, Juan Casares, quien rechaza que la obra se pague con fondos estructurales, porque, aunque los otorga también Bruselas, son subvenciones concedidas a Galicia, no al Estado español. El diputado popular duda de la voluntad del Gobierno central de hacer realidad el puerto exterior de A Coruña y reconoce la difícil situación política en la que se encuentra el alcalde. “Vázquez, Fraga y el alcalde de Arteixo construyeron el puerto exterior hasta que llegó esta ministra”, afirma Casares en referencia a la responsable socialista de Fomento, Magdalena Álvarez. El representante del PP está seguro de que Francisco Vázquez apoya las tesis de la Xunta sobre el puerto exterior frente a los obstáculos que, a su juicio, está poniendo Fomento a la nueva dársena coruñesa. La tramitación del puerto exterior de A Coruña se encuentra ahora pendiente de sendos informes jurídicos solicitados por la Xunta y la Autoridad Portuaria de A Coruña. Con estos dictámenes, el Gobierno gallego y el Puerto quieren averiguar si la adjudicación del proyecto sin tener la financiación garantizada puede tener consecuencias legales para los miembros del consejo de administración portuario, el órgano que encarga las obras. Guillermo Grandío ha asegurado que la institución que preside no adjudicará los trabajos si no se descarta que los consejeros tengan responsabilidades jurídicas en caso de que la UE no dé dinero para pagar la infraestructura. En cualquier caso, tanto la Xunta como el Ministerio de Fomento sostienen ahora que sin fondos, la contratación de la dársena de Langosteira es imposible.