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El nerviosismo de los inmigrantes ocasionó el naufragio de la patera

Según Segura “se pusieron de pie 37 o 38 personas en un mismo costado y la embarcación volcó” El naufragio de una patera ayer en Fuerteventura, que se saldó con 2 muertos y 14 desaparecidos, se produjo a causa del nerviosismo de los inmigrantes que viajaban en ella, que provocaron el vuelco al ponerse en pie, según aseguró el delegado del Gobierno en Canarias, José Segura. EFE Las Palmas El delegado del Gobierno quiso así despejar cualquier sospecha de que el naufragio fuera responsabilidad de los agentes de la Guardia Civil que auxiliaban a los inmigrantes cuando se produjo el siniestro, y negó que, como se ha denunciado en anteriores sucesos similares, desencadenara el hundimiento un acercamiento imprudente a la barca de una patrullera que hubiera creado peligrosas olas. Frente a esa hipótesis, José Segura aseguró que “la patrullera no se acercó a la embarcación”, sino que, por el contrario, “con un alto grado de responsabilidad, los miembros de la embarcación de Salvamento Marítimo y los de la Guardia Civil permanecieron a una distancia de entre 50 y 75 metros”. “Entonces -relató- la patrullera de la Guardia Civil lanzó al mar una “zodiac” y, a bordo de la “zodiac”, una serie de miembros de la Guardia Civil que se acercaron a la patera y trasvasaron cinco personas desde la patera a la “zodiac”, y desde la “zodiac” los desplazaron hasta donde estaba la patrullera”. El siniestro se produjo luego, cuando, mientras los inmigrantes esperaban el regreso de la “zodiac” para recoger otro grupo que llevar a la patrullera, “a pesar de todas las señas de tranquilidad que se les hacían, se pusieron de pie del orden de 37 o 38 personas en un mismo costado, y, desde luego, la patera volcó”, añadió. Por ello, su conclusión fue que el naufragio “fue un acontecimiento que se produjo de forma absolutamente irremediable porque -argumentó- “lo que no es previsible es el comportamiento de las personas que, desgraciadamente, se ven en esa situación de riesgo en la patera”. El vuelco de la barca donde viajaban las víctimas, a bordo de la cual iban también otras 28 personas que pudieron ser rescatadas con vida, se produjo en torno a las cinco de la madrugada de ayer a una distancia de cinco millas de la costa de Pozo Negro, en el municipio de Antigua, según informaron fuentes de los equipos de rescate. Destacaron que la patera de los náufragos se aproximaba a la isla de forma simultánea con una segunda embarcación localizada también frente a las costas de Antigua, en este caso a la altura de la zona de La Caleta, a cuyo encuentro salió una embarcación de Salvamento Marítimo que rescató sano y salvo a todo su pasaje, compuesto por 45 subsaharianos. A los inmigrantes hallados en Fuerteventura, 89 en total, hay que sumar otros 27, incluidos 2 bebés, que arribaron en dos pateras a Gran Canaria y Lanzarote, lo que eleva a 116 el número de indocumentados que han intentado alcanzar hoy las costas canarias. La patera hallada en Gran Canaria tomó tierra cerca de las tres de la mañana en Arinaga, en la costa del municipio de Agüimes, sin que fuera controlada desde el primer momento ni se sepa cuántos pasajeros transportaba, ya que hasta el momento sólo se ha podido detener a seis de sus ocupantes, hombres originarios unos de Gambia y otros de Mauritania y Marruecos. Por otra parte, el último de los cadáveres de los 7 inmigrantes fallecidos al volcar su barca el 12 de noviembre frente a Tuineje, en Fuerteventura, fue hallado ayer por Salvamento Marítimo, que lo localizó durante su labor de búsqueda de los 14 desaparecidos en el nuevo naufragio ocurrido esta madrugada. Las aguas de la zona de El Bachuelo, en el mismo municipio de Tuineje, fueron el escenario del hallazgo de este séptimo y último cadáver de un suceso que data de hace dos semanas y que ayer se repitió.