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MÉXICO.- SE HUNDE EL ATUNERO “EL MAYOR” Y DESAPARECEN 14 DE SUS TRIPULANTES

A principios del pasado mes de marzo se hundía en aguas de la Baja California el atunero Tutankamón, con 20 tripulantes a bordo.   La información publicada entonces sobre el accidente señalaba que  los tripulantes permanecieron 8 horas en un balsa a la deriva a la espera del rescate.   Se sabe asimismo que el Tutankamón era un barco viejo, con 35 años de antigüedad.                                                  Hoy, una pocas semanas después, se da la noticia de que en la madrugada de ayer ,día 27 de abril, se ha hundido otro buque atunero llamado  “El Mayor”, cuya tripulación estaba compuesta por 20 personas, de los que tan sólo han sido rescatados 6 o siete. Del resto no hay noticias.   La causa del hundimiento parece ser que fue una explosión, de la que no se facilitan más detalles.   Tampoco se aportan datos sobre las circunstancias del accidente, de llamada de socorro, de los medios de rescate. Silencio y opacidad como suele ser habitual cuando se militariza el salvamento.   El diario El Sol de Mazatlán, un  de los pocos que se ocupa del caso, destaca “el hermetismo de las autoridades y de los empresarios pesqueros no ha permitido que se tenga información clara hasta el momento”   La Armada de México es la “competente”  para conocer de las operaciones de búsqueda y rescate, y de todo lo relativo a este accidente.    Según el mencionado diario, “El Mayor” había zarpado del puerto de Mazatlán, en donde tiene su base, el  día 17 del pasado mes de febrero.   “Según los datos recabados hasta ahora, la nave, que pertenece a la flota local, zarpó de este puerto el 17 de febrero pasado y la madrugada de ayer se hundió a causa de una explosión.”   Aunque la Armada de México se avocó a la búsqueda de la embarcación y sus ocupantes –todos mazatlecos–, sólo se logró rescatar a seis personas que presentaron graves quemaduras.   Aunque se indicó que el fatal percance ocurrió cerca de la península de la Baja California, se dijo que los sobrevivientes fueron trasladados en primera instancia al puerto de Lázaro Cárdenas, en Michoacán.   Las autoridades del Sector Naval dejaron ver que sí estaban enterados del incidente, sin embargo, afirmaron que toda la información será dada a conocer el día de hoy en una conferencia de prensa; se reveló que los sobrevivientes también arribarían durante esta madrugada.   Intentando corroborar la escasa información con que se cuenta hasta ahora, se llamó al Resguardo Marítimo Federal en el puerto de La Paz, donde también se negó tener conocimiento del hecho.   De igual forma, aunque la Capitanía de Puerto confirmó que el barco “El Mayor” pertenece a la flota local, se negó tener datos del incidente y de quiénes son los dueños de la nave.     OSCURANTISMO Y CONFUSIÓN     La OMI debería tomar buena nota de lo que está ocurriendo en las costas mexicanas y en las de otros países de América latina, paises en los que la Marina civil paradójicamente está sometida a la tutela de la Armada.   En primer lugar, llama  la atención la frecuencia y gravedad con la que se producen accidentes en la mar. Y en segundo lugar,  es absolutamente inadmisible el hermetismo con el que se suele liquidar cada accidente. Quizá esa opacidad o resistencia a informar se derive de la ineficacia con la que se suelen abordar las operaciones de rescate y salvamento. Y la incapacidad para mantener el control técnico de las embarcaciones, de acuerdo con las leyes.   El accidente del buque Porvenir en las costas chilenas y varios otros registrados en Ecuador, Perú, etc. presentan suficientes elementos en común para que se enciendan las alarmas en materia de Seguridad Marítima, Salvamento y Rescate.   El sometimiento de la Marina Civil a la tutela de la Armada responde más a un deseo de mantener bajo un clima militarista las condiciones de vida y trabajo de los marinos civiles que a cualquier otro tipo de argumentos. Los gobiernos de esos países deberían explicar qué razones tienen para someter una actividad totalmente civil a un régimen militar que, en algunos casos, tiene una lamentable historia a sus espaldas.     La OMI debería hacer un esfuerzo por desmilitarizar todos los ámbitos de la marina civil. La militarización de la marina civil no se puede justificar ni por razón de  la naturaleza  estratégica de la Marina Mercante ni mucho menos por garantizar el orden y el buen gobierno de la misma.   Recurrir al caracter estrategico de la marina civil y, al mismo tiempo consentir que se ice la bandera de conveniencia en la popa  de esas flotas supuestamente protegidas, es pura falacia.    En España hemos visto cómo se defiende con argumentos del más genuino  nacionalismo el carácter estratégico del sector eléctrico y por el  contrario, se guardó un significativo silencio ante la famosa operación “Tapiazo”,- venta, a precio de saldo, de buques gaseros y petroleros españoles a una naviera extrajera.  Aquella operación sí afectaba de lleno a los intereses de los contribuyentes y a los de un sector bastante más estratégico que el eléctrico, como lo es el del transporte marítimo de productos energéticos.   La militarización de la marina civil, por razones estratégicas, ya no se sostiene en píe. Y los resultados que se derivan de la militarización tampoco resisten un mínimo análisis. La militarización de la marina civil significa entre otras cosas humillación y pérdida de las legitimas aspiraciones de los marinos civiles, la ralentización en la modernización y evolución del sector marítimo y el oscurantismo propio de quienes callan en la misma medida que desconocen.   Es evidente que hay una afinidad entre marina civil y marina militar, como la hay entre médicos y veterinarios,  pero esa afinidad no ha de traducirse ni en tutela ni en sometimiento de la marina civil a la militar, sino en simple coexistencia profesional y mútuo respeto. En estrecha colaboración, sin ningún tipo de sumisión impuesta por decreto.   España ha sido un claro ejemplo de estancamiento marítimo durante la dictadura y de  posterior modernización en la etapa democrática, aunque una parte del séctor naviero aún parece vivir envuelta en las nostalgias del pasado……   La Armada de México ha tenido contacto con el Kronos que rescto a 6 supervivientes. Ha tenido ocasión de dialogar con los supervivientes y conocer detalles sobre el accidente de “EL Mayor”. Tiene medios sufcientes para conocer al armador del aturnero. Es decir, tiene los medios y la responsabilidad de informar sobre el accidente. ¿Por qué no lo hace?    Le pedimos al gobierno de Méjico que se investiguen las causa del accidente del atunero “El Mayor”, que se depuren las responsabilidades, que se adopten medidas para evitar las pésimas condiciones de seguridad en las que parece ser que están navegando muchas embarcaiones de ese país. Y le pedios encarecidamente  que preste la debida asistentencia a los familiares de las víctimas.   —————-   Lo publicdo en el El SOL DE MAZATLAN, el 30 DE Abril de 2006.   EN LA INCERTUDUMBRE FAMILIARES DE LA TRIPULACIÓN DEL ATUNERO   CECILIA LEANDRO     Familiares de los tripulantes del Barco atunero “El Mayor”, se encuentran a la deriva ante la negligencia de las autoridades de Capitanía de Puerto, quienes además de no tener información sobre el accidente, tampoco tienen la menor idea de quién pueda otorgarles información.   Su situación ha sido de tanto abandono, que en algunas dependencias les han pedido que hagan su solicitud por escrito para que se les dé información.   Como dio a conocer este diario, la noticia del estallamiento y naufragio del atunero se empezó a conocer el jueves por la tarde. La Capitanía de Puerto había recibido múltiples llamadas preguntando sobre el accidente del barco, a lo que las respuestas siempre fueron “no se tiene información”.   Aún ayer, el Capitán de Puerto, Jorge Castañeda Uzcanga, se encontraba sin información ni para los medios ni para los familiares de los tripulantes de la embarcación, quienes también habían solicitado hablar con él, lo que fue negado después de haber hecho esperar a la gente por más de veinte minutos.   Incluso el funcionario salió por la parte posterior del edificio, a paso veloz a lo que los familiares se acercaron a preguntarle porque les había dicho que los iba a recibir y sin embargo se va, a lo que éste contesto “Yo nunca dije que los iba a recibir”.   Al cuestionarle sobre el accidente, señaló que se estaba investigando, ya que no tenían nada de información, con lo que quedó comprobado que los modernos medios de comunicación y la alta tecnología, aún no son utilizados por nuestras autoridades e instituciones. A fin de cuentas, ni siquiera se orientó a los familiares acerca de dónde podrían informarles a ellos sobre la situación.   Por otra parte, en la Zona Naval de Mazatlán el jueves por la tarde tampoco tenían información oficial sobre el accidente, a lo que ayer después de las 12 horas, el Comandante de la Segunda Región Naval, Juan Borrayo Saavedra, en conferencia de prensa dio a conocer los únicos datos que se tenían hasta el momento, aclarando que el accidente ocurrió fuera de su Jurisdicción.   “La información que se tiene es que el 17 de febrero zarpó vía la pesca el buque atunero El Mayor, con 16 tripulantes y no se tiene más información sobre la embarcación, lo que sucedió es que el buque griego Kronos reportó haber efectuado el rescate de seis tripulantes a mil 600 kilómetros al sur de Cabo, Baja California Sur, mil millas al sur, muy abajo del país, los cuales fueron transbordados al buque de la armada Doblado, que los trasladó al puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán, arribando ahí el día 27 del actual a las 8 de la mañana”.   Los rescatados son, dijo, Francisco Javier Osuna Ibarra, marinero, de 35 años de edad originario de Mazatlán; Enrique Santoyo Cruz Winchero, de 39 años de edad, originario de Manzanillo Colima; Florentino Salas González, marinero, de 48 años de edad originario de Mazatlán; Rigoberto Meza Medina, marinero, de 25 años de edad originario de Mazatlán; Julio César Valdez Aguirre, marinero, de 29 años de edad originario de Mazatlán; Jesús Eduardo Mora Rojas, marinero, de 37 años de edad originario de Mazatlán.   Indicó que por declaraciones del personal rescatado hubo una explosión en los tanques de amoniaco como a las dos de la mañana del día del incidente, todo esto, aclaró, “información que proporcionó la Zona Naval de Lázaro Cárdenas, Michoacán”.   Dio a conocer que el incidente fue el día 26 de abril y destacó que la autoridad responsable para dar información a los familiares, debe ser la Coordinadora de Marina Mercante, de la cual no hay oficinas en Mazatlán.   Por su parte, el Presidente de la Cámara de la Industria Pesquera, Delegación Sinaloa, Humberto Becerra Batista, informó que dicho buque atunero no está afiliado a la Cámara, por lo que desconocen dijo, quiénes son los dueños de la embarcación, ya que no tienen ningún registro.   Mencionó que a nivel nacional hay entre 12 y 15 empresarios atuneros de los cuales se considera hay en Mazatlán algunos 10 integrados en seis empresas con embarcaciones, aproximadamente.   En tanto las autoridades buscan información, los familiares de los tripulantes del barco, que en su mayoría eran de Mazatlán, tratan por todos los medios de buscar quién les dé información.   Ayer en la Capitanía de Puerto se encontraba el señor José Antonio Martínez López acompañado al parecer de su hermana, al ser cuestionado sobre el incidente señaló que buscaban quién les diera información. En la Capitanía les dijeron que había una reunión en la zona naval, donde a su vez otro funcionario le dijo que esa información la tenía que pedir por escrito, ya que la iban a mandar al lugar en donde fueron los hechos.   El señor José Antonio Morales López, dijo ser hermano de Jesús Ernesto Martínez López, capitán del barco “El Mayor”, quien tiene 50 años y éste sería su último viaje porque ya se iba a jubilar.   Durante la espera en Capitanía, luego de que se le dijo que pidiera la información por escrito, el señor recibió una llamada telefónica a través de su celular, durante la cual se pudo escuchar lo molesto y preocupado que se encontraba, al parecer su interlocutor era un abogado, a quien dijo “Capitanía se da su taco, no nos informa nada”, después un largo silencio y enseguida “tres días a la deriva ¡uta madre!”.     ——————————————————————————–   LO QUE SE DICE   En una madeja de supuestos y decires se ha convertido el tema del accidente del barco atunero, fuera de la escueta información oficial que otorgó la Armada de México, se dicen muchas cosas.   Se especula sobre el estado físico en que se dejó partir la embarcación, la cual se supone no fue revisada en forma, por lo que las consecuencias se ven ahora, pero nadie tiene información.   Por otra parte se dice que el accidente fue hace 21 días y que desde entonces no se sabía nada de la embarcación, a lo que los familiares han vivido largos días de angustia.   La información de los hermanos del capitán fue realmente breve, ya que al querer hablar, simplemente se les hacía un nudo en la garganta por lo que pedían no se les preguntara más.   Se espera que los sobrevivientes lleguen hoy por la madrugada, procedentes de Lázaro Cárdenas, a bordo de un buque de la Armada, que desde anteayer los empezó a transportar de regreso a casa.