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EL ATUNERO SAN YAGO II SE HUNDE EN EL GOLFO DE GUINEA TRAS UN INCENDIO EN LA SALA DE MÁQUINAS

SE TRATA DE UN BARCO  QUE PETENENECE A LA FLOTA DE JEALSA (ATUNERA SANT YAGO) CON BASE EN BOIRO, A CORUÑA-   EL SANT YAGO II ESTA ABANDERADO EN GUATEMALA. (aemc)   La voz de galicia.- 22-04-08   REPATRIADOS LOS 28 TRIPULANTES DE UN ATUNERO GALLEGO HUNDIDO EN ÁFRICA            hugo barreiro          SUSO SOUTO • BOIRO   El buque atunero Sant Yago II, de la flota de la conservera Jealsa de Boiro, sufrió un aparatoso incendio cuando faenaba en el Atlántico Sur. El buque se da por perdido y se espera su hundimiento.   El primer mensaje de alerta se registró a las 04.00 horas de ayer y se dio la alarma a través de Salvamento Marítimo Internacional (SMI), que coordinó el rescate.   SMI localizó a los 28 tripulantes en una de las lanchas del barco a 196 millas de Abidjan. Todos están sanos y salvos. Un barco chipriota alertado por SMI localizó la embarcación a las 11.30 horas y los tripulantes fueron conducidos en perfecto estado al puerto de Abidjan, en Costa de Marfil. Se estimaba su llegada para la medianoche de ayer. De momento se desconocen las causas del incendio, que no pudo ser controlado por la tripulación. El presidente de Jealsa, Jesús Alonso, viajará hoy a Abidjan.   El barco se construyó en 1993 y mide casi 80 metros de eslora.   Seis de los tripulantes son españoles: uno de Ribeira, dos de Marín, uno de Baiona y dos vascos. El resto son senegaleses, caboverdianos y un cubano.   FARO DE VIGO.-     Estuvieron 7 horas a la deriva en una lancha tras abandonar el buque que sufrió un incendio que no pudieron apagar.   U. FOCES / VIGO   A salvo. Los 28 tripulantes del atunero “Sant Yago II” de la flota de la conservera Jealsa de Boiro, que tras sufrir un incendio se hundió en el Golfo de Guinea el viernes pasado, serán repatriados a sus respectivos países desde Abidjan, capital de Costa de Marfil. A bordo del buque iban seis españoles, cuatro de ellos gallegos: dos de Ribeira, uno de Baiona, y otro de Marín, y dos vascos, que llegarán hoy mismo a Vigo. El resto de los marineros, senegaleses y caboverdianos, regresarán a sus casas.   El siniestro del barco se produjo sobre la 1 de la madrugada del pasado viernes. Toda la tripulación dormía cuando el marinero de guardia, en su ronda detectó fuego en la sala de máquinas. Alertó a los tripulantes pero no pudieron apagar las grandes llamas y el humo hacía irrespirable el buque, por los se subieron a la panga, (lancha utilizada para tender las redes) y saltó la radiobaliza.   Salvamento Marítimo dio la alerta a los barcos que se encontraban en la zona, y tras casi 7 horas a la deriva fueron rescatados por un mercante ruso. Desde este buque contactaron con la empresa y sus familias poniendo fin a largas horas de angustia e incertidumbre.   El sábado llegaron al puerto de Abidjan, donde les esperaba la embajadora, Cristina Díaz Fernández, que se ocupó de facilitarles todo lo que necesitaban, incluida nueva documentación. Fuentes de la compañía Jealsa que trasladó una delegación a Costa de Marfil, resaltaban ayer la rápida actuación de Salvamento Marítimo, y la disponibilidad de la embajadora, así como “el valor y la magnífica actuación” del mercante ruso pese a las dificultades que presentó el rescate de los náufragos.   En principio se desconocen las causas del incendio, si bien el propio patrón vasco señaló a sus jefes que son “cosas que pasan”.         LA TRIPULACIÓN DEL ATUNERO HUNDIDO EN ABIYÁN CONFIESA QUE PASÓ MIEDO   Los cuatro marineros gallegos llegaron ayer a Vigo y relataron que no tuvieron más remedio que huir del barco   La armadora investiga las causas del incendio y explica que el buque acababa de pasar la revisión   Autor: M. Sío Dopeso Fecha de publicación: 22/4/2008   «Agora para casa e aínda enrriba sen choio», lamentaban ayer un par de colegas de profesión que acudieron al aeropuerto de Peinador a dar la bienvenida a los cuatro marineros gallegos integrantes de la tripulación del Sant Yago II, hundido el pasado sábado a 196 millas de Abiyán, principal ciudad de Costa de Marfil.   Adolfo Oliveira, Francisco Fernández, Manuel Valverde y Benito Concheiro fueron recibidos entre lágrimas y abrazos por sus familias. «Estuvimos informados en todo momento, pero yo perdí un hermano de 33 años en el Gran Sol y hasta que no hablé con mi marido no me quedé tranquila», afirmaba la mujer de Adolfo Oliveira, sin apartar la mirada de la puerta de la terminal de llegadas de Peinador instantes antes de verlo.   Lo peor, la espera   «¿Miedo? Claro que pasamos miedo» reconocía Oliveira con los ojos enrojecidos. Pese a permanecer 12 horas en una lancha, el marinero de Marín explicó que no llegaron a temer por sus vidas porque en todo momento dispusieron de víveres y estuvieron en contacto con la armadora. «Lo peor de todo fue la espera», declaró.   Juan Alonso, responsable de la casa armadora Jealsa-Rianxeira, explicó que todavía se desconocen las causas que originaron el incendio en la zona de máquinas. «Será difícil averiguar qué pasó que el barco se ha hundido», reconoció. «Para la empresa lo principal es que todos los tripulantes estén bien», afirmó Alonso, al tiempo que lamentó que un miembro de la tripulación, un joven senegalés, esté herido con un golpe en una pierna, aunque aclaró que está hospitalizado en perfectas condiciones.   «Estamos muy satisfechos, dentro del disgusto, -dijo-, sobre todo por cómo se resolvió el incidente, tras la incertidumbre que supuso conocer la desaparición del buque durante 12 horas, hasta que fueron rescatados por el mercante ruso», señaló Alonso. Además de los cuatro gallegos (dos de Marín, uno de Baiona y otro de Ribeira) había en el barco otros dos tripulantes españoles, uno natural de Bermeo, cuya llegada a Bilbao estaba prevista para ayer por la tarde, y otro residente en Costa de Marfil; además de los 16 marineros de Costa de Marfil, los cinco de Senegal y un cubano, que se encuentran sanos y salvos.   Fuego incontrolable Según el relato de los tripulantes, el siniestro del barco se produjo sobre la una de la madrugada del pasado viernes. Toda la tripulación dormía cuando el marinero de guardia detectó humo y llamas en la sala de máquinas. Inmediatamente alertó a sus compañeros, pero nada pudieron hacer ya que el fuego y la enorme humareda impedían respirar a bordo del buque, y no tuvieron otra opción que abandonar la embarcación en una lancha que habitualmente utilizaban para tender las redes, y hacer saltar la radiobaliza.   Salvamento Marítimo dio la alerta a los barcos que se encontraban en la zona, y tras casi doce horas a la deriva fueron rescatados por un mercante ruso. Desde el buque lograron ponerse en contacto con la empresa y sus familias. El sábado, los náufragos llegaron a Abiyán.   El Sant Yago II era un atunero construido hace 12 años y, según la armadora, acababa de pasar una revisión completa en un astillero de Vigo.       DESAPARECIDO EN EXTRAÑAS CIRCUNSTANCIAS. RIBEIRA   Doña Yolanda Rodríguez Sánchez, Juez de Primera Instancia n.º 1 de los de Ribeira,   Hago saber: Que en este Juzgado y con el n.º 395/2005 se sigue a instancia de M.ª del Carmen Santiago Santos, expediente para la declaración de fallecimiento de Francisco Dávila Ouviña, natural de Puerto del Son, vecino de Ribeira, de 46 años de edad, quien estando embarcado en el buque atunero congelador «Sant Yago Uno» desapareció en extrañas circunstancias el día 16 de agosto de 2004, en aguas de Gabón, no teniéndose de él noticias desde esa fecha, ignorándose su paradero.   Lo que se hace público para los que tengan noticias de su existencia puedan ponerlos en conocimiento del Juzgado y ser oídos.   Ribeira, 3 de noviembre de 2005.–El/la Juez.–El/la   Secretario.–63.684. 1.ª 19-12-2005