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La demora de la autopista del mar amenaza la disponibilidad de barco

 

  • El Musel destaca el esfuerzo de Gijón y Saint Nazaire por abaratar un 22% sus costes para la línea y dice que lo demás depende del Estado
  • A. PRESEDO / N. PRIETO El Comercio
  • GIJÓN

4 julio 201501:19

La expectativa de que hasta septiembre no haya una decisión de la Comisión Intergubernamental de España y Francia sobre la propuesta de reanudación de la autopista del mar entre Gijón y Saint Nazaire no ha mermado el interés de la naviera, según publicó ayer EL COMERCIO, pero las circunstancias, especialmente la disponibilidad de barco, amenazan el proyecto y todos los estudios de viabilidad realizados sobre los costes con determinado tipo de embarcación.

Por esa razón, Transportes Riva ha rebajado el plazo solicitado para aportar la documentación exigida, con la esperanza de que Puertos del Estado agilice la evaluación de la misma y pueda dar respuesta pronto, deseablemente antes del inicio de agosto. Hasta ahora, todos los plazos han sido tan cortos que contrastan con los dos meses de espera que aguardan.

Según pudo saber este periódico, Puertos del Estado, en nombre de los gobiernos de España y Francia, solicitó el 17 de junio a Transportes Riva información complementaria sobre su proyecto, especialmente para conocer sus intenciones no sólo más allá del primer año durante el que disfrutaría de subvenciones y del resto de periodo del convenio de explotación (hasta septiembre de 2017), sino también con un horizonte de cinco años.

El plazo concedido para presentar la documentación finalizaba el día 22 del mismo mes, es decir, cinco días después, incluido un fin de semana. La previsible intención de Puertos del Estado era analizar el informe con tiempo (nueve días) para llegar a la reunión anunciada para el dos de julio con las cosas claras.

La naviera consideró imposible elaborar un plan de negocio serio en tan poco tiempo y pidió una prórroga de un mes, hasta el 22 de julio, que la Comisión Intergubernamental acabó concediendo anteayer.

A partir de ahí el razonamiento del presidente de Puertos del Estado, José Llorca, fue que, partiendo del 22 de julio, no dará tiempo a revisar los documentos antes de la entrada de agosto, mes que paraliza la Administración, de forma que lo mejor que se puede hacer es tomar las decisiones en los primeros días de septiembre.

El caso es que ahora Transportes Riva no necesitó llegar al 22 de julio para presentar su proyecto, sino que ya lo tiene disponible, de forma que la Comisión Intergubernamental dispondrá de casi todo el mes de julio para evaluar y decidir, si es que quiere hacerlo. Cambiar los planes de dos gobiernos para acelerar el impulso a una línea marítima puede parecer excesivamente complejo o pretencioso, pero hay que tener en cuenta que, en realidad, al menos las dos últimas sesiones de la citada Comisión Intergubernamental se han despachado con sendos contactos telefónicos entre José Llorca y su homólogo francés, Thierry Guimbaud.

Cabe citar, por otra parte, que el trámite de urgencia permitiría, en este caso, no sólo eludir el riesgo de perder el barco, nunca mejor dicho, sino también disponer del servicio un mes más. Quiere decirse que el convenio que está en juego no es por dos años, de forma que si el inicio se pospone también el final, sino que implica un compromiso de explotación hasta septiembre de 2017, así que tomar las decisiones pertinentes, si es para bien, supondría ampliar el servicio; y, si es para mal, aclararía las cosas sin demora y sin generar falsas expectativas.

En otro orden de cosas, sobre el discreto papel de El Musel en todo este asunto, fuentes de la Autoridad Portuaria de Gijón indicaron ayer que su función, en colaboración con Saint Nazaire, ha sido «hacer un puerto competitivo», con una reducción estimada en un 22% de los costes portuarios para este tipo de línea respecto a los que tuvo hasta ahora la autopista del mar. «Lo demás -indicaron las fuentes referidas-, es cosa de Puertos del Estado».

 

COMENTARIOS DE AEMC

Todo este asunto destila efluvios poco gratificantes para Asturias y las comarcas próximas.

La campaña electoral suele gestar este tipo de cosas.