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Y ahora el puerto de Santa Cruz

El rector de la ULL expone sus líneas maestras

13/sep/15 01:22

Aun a riesgo de caer en la reiteración, pues no es la primera vez -y seguro que tampoco la última- que aparece en estas líneas una mención a su comportamiento, hay que ver lo pejigueros que se ponen en la isla de enfrente cada vez que perciben cualquier atisbo de desarrollo por parte de Tenerife. Ahora han puesto en su punto de mira el puerto de Santa Cruz. No les ha gustado nada que desde Puertos del Estado se incentive el desarrollo de su sector de reparaciones navales y llevan varias semanas cuestionando la decisión del órgano estatal, por considerarlo “injusto, discriminatorio y generar competencia desleal”. Su mezquindad es tal que después de las críticas se atreven a añadir que el puerto de La Luz “no quiere buques -incluidos pesqueros y plataformas- inactivos y en fase de achatarramiento, como sucede en Santa Cruz de Tenerife”. Ahora bien, tampoco que este último recinto portuario se desarrolle. Conviene aclarar que no es cierto que el puerto de la capital tinerfeña solo desee acoger lo que otros rechazan, prueba de ello son las dos plataformas petrolíferas que llegarán en estos días -una de ellas ayer- para ser reparadas. En un principio estaba previsto que se fueran a Málaga -no a Las Palmas-, pero finalmente la empresa propietaria optó por Tenerife gracias al trabajo de la toda la comunidad del puerto de Santa Cruz.

Es una lástima que en lugar de aunar esfuerzos, con el fin de que tanto el puerto de La Luz como el de Santa Cruz crezcan y generen riqueza para los habitantes de las dos islas, los de enfrente solo vean inconvenientes en el progreso de Tenerife. Al final, como continúen comportándose como el perro del hortelano, lo que van a lograr es que el beneficio se lo lleve un tercero.

Buen discurso el del rector de la Universidad de La Laguna, Antonio Martinón, con motivo de la inauguración del curso académico. Junto a las habituales exigencias a los responsables políticos presentes en el acto -recordando las promesas efectuadas en la reciente campaña electoral, referidas a la necesidad de elevar el gasto en educación-, hizo un llamamiento a la responsabilidad de los actores del propio centro, con el objetivo de “mejorar la enseñanza en todas las disciplinas”. Y, en esta línea, exigió más dedicación, esmero y trabajo a todos los universitarios. Apenas tres meses después de ser investido, Martinón expuso el viernes las líneas maestras de su mandato. Los objetivos parece tenerlos claros. El tiempo dirá si su gestión es o no acertada.

Algo similar ocurre con el consejero de Sanidad, que tiene una difícil tarea por delante, a tenor del informe hecho público esta semana por parte de la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública, que sitúa a Canarias a la cola del país en lo que se refiere a la calidad de las prestaciones que ofrece en esta materia. De momento, ha anunciado la elaboración de un Plan de Mejora de las Infraestructuras y un Pacto por la Sanidad. Habrá que esperar y ver en qué se concretan ambas iniciativas.